Durante mi estadía en Netanya empecé dos cosas: mis estudios y mi voluntariado. Estudio en Mijlelet Levinsky Lejinuj (o Levinsky College of Education). Queda en Ramat Aviv, al norte de Tel Aviv. A unos cuarenta minutos de donde estoy ahora y unos 45 de donde estaba en Netanya. Es un edificio bastante bonito. Ahí voy a aprender hebreo, en el Ulpán, con 6 compañeros de Rusia, Ucrania y Etiopia y con una morá que se llama Adi que es un amor. Estoy en el nivel del medio; en principio era un poco lento para mí pero de a poco se fue ajustando. Hay muchas cosas que ya sabía, pero también me las fui olvidando así que la mayoría de cosas no están de más. Por otro lado, curso dos materias del profesorado de hebreo para primaria. Las clases son en hebreo enteramente, mis compañeras (y un compañero en uno de los dos cursos) son israelíes y están en segundo o tercer año de la carrera. Igualmente, entiendo casi todo y soy re feliz de poder seguir el ritmo. Una de las materias es sobre cómo enseñar a leer y a escribir y ayudar a los chicos con problemas en el proceso. Otra se llamaba algo así como "enseñanza del hebreo en la escuela", pero terminó siendo un curso de cómo enseñar a los chicos a pensar y corrernos de la idea de que sólo debemos enseñar contenidos de una materia. Nada que ver, pero hiper interesante.
El voluntariado lo hago en un centro que se llama Arab Jewish Comunity Center. Queda en Yaffo, al sur de Tel Aviv, a una media hora de donde vivo ahora. Vendría a ser como un centro cultural, lleno de actividades de todo tipo que intenta integrar a árabes y judíos; que suelen ir a escuelas separadas, frecuentar lugares separados, etc. Estoy en el American Corner Yaffo. Es una sala, como una biblioteca, muy bonita y llena de recursos educativos en su mayoría en inglés, puesta con dinero de Estados Unidos que en principio intenta ayudar a la comunidad con temas relacionados al idioma inglés. En la práctica, funciona como un lugar de after-school, donde los chicos van entre las actividades del centro o mientras sus padres están en alguna y se los entretiene dibujando, haciendo puzzles, ayudándolos con la tarea, etc. Yo tengo a dos alumnos a los que les enseño a escribir en inglés y el resto del tiempo me fijo que todos tengan algo para hacer y charlo con mi jefa. Siento que es bastante inútil para la comunidad mi quehacer, pero me gusta el hecho de estar con chicos y enseñar. Y adoro a mi jefa que es realmente un amor. De hecho, mi jefa le dice pasantía a lo que hago, no voluntariado... pero bueno, no la paso mal y me siento bien de que Ariel está aprendiendo las letras y su hermano de a poco aprende a escribir palabras completas. Saqué unas fotos el otro día, ya las voy a subir :)
martes, 27 de noviembre de 2012
Estudiando en Israel... Ivrit, Ivrit, Ivrit daver Ivrit!!
Estamos hablando de:
Experiencias,
Hitos,
Israel,
Mi vida
sábado, 24 de noviembre de 2012
Mi familia israelí Parte II - Netanya
Netanya es una ciudad que está a una hora de Tel Aviv, al norte. Lo dejé para lo último porque era lo que más cerca me quedaba de donde estudio y también porque eran los que menos conocía. A los primos de papá los ví cuando tenía cinco años... no recordaba ni su cara, ni su voz, ni nada. Los primeros días fueron extraños. Miriam, la prima de papá, sabe español; Nisim, su marido, unas tres o cuatro palabras nada más. Así que me encontré teniendo que hablar todo el tiempo en hebreo y conviviendo con gente que apenas conocía. Es más... Nisim me fue a buscar a la estación de tren, así que primero lo ví a él... y ni una palabra en español (yo venía en Migdal Haemek hablando castellano todo el día). En fin... llegué, me llevaron a tomar helado, a conocer la playa, a caminar un poco... es muy linda la ciudad. Es el balance perfecto entre tranquilidad y ciudad poblada: hay negocios, hay playa, hay gente... pero sigue habiendo paz.
Cada día me fui encariñando más con Miriam y Nisim y ellos conmigo. Son de lo más dulce que hay en este mundo. Se re preocupan porque coma bien, me sienta bien, esté cómoda. Nisim no para de decirme que no tiene que preguntar él que quiero, que tengo que tener confianza y agarrar las cosas o preguntar dónde están. Tenía planeado quedarme tres días... me quedé toda la semana y después del fin de semana que pasé fuera, volví a su casa. Y ahora estoy yendo casi todos los shabatot.
En Netanya también vive Liora, la hermana de Miriam con su marido. Ella habla español, él no. Y sus hijos, un poquito. Estuve en una cena de shabat con ellos y estuvo muy bonito. También organizaron una juntada familiar y conocí a casi todos los hijos y nietos de Miriam y Liora. Muy lindo :)
Durante los días de conflicto, ambas primas de papá me llamaron para ver cómo me sentía, como estaba y para invitarme a pasar tiempo con ellos. Saben que no me iba a pasar nada, no me estaban preguntando si estaba herida porque sabían que no; la pregunta era si estaba nerviosa, preocupada, alterada o asustada. Al principio obvio que me asusté, pero después me tranquilicé porque vi a todos tan tranquilos... Igual eso es un capítulo a parte, lo que quería dejar sentado acá es que no son el vínculo más cercano familiar, son primos de mi papá... pero me hacen sentir tan querida, como si fuese que nos vimos toda la vida :)
Cada día me fui encariñando más con Miriam y Nisim y ellos conmigo. Son de lo más dulce que hay en este mundo. Se re preocupan porque coma bien, me sienta bien, esté cómoda. Nisim no para de decirme que no tiene que preguntar él que quiero, que tengo que tener confianza y agarrar las cosas o preguntar dónde están. Tenía planeado quedarme tres días... me quedé toda la semana y después del fin de semana que pasé fuera, volví a su casa. Y ahora estoy yendo casi todos los shabatot.
En Netanya también vive Liora, la hermana de Miriam con su marido. Ella habla español, él no. Y sus hijos, un poquito. Estuve en una cena de shabat con ellos y estuvo muy bonito. También organizaron una juntada familiar y conocí a casi todos los hijos y nietos de Miriam y Liora. Muy lindo :)
Durante los días de conflicto, ambas primas de papá me llamaron para ver cómo me sentía, como estaba y para invitarme a pasar tiempo con ellos. Saben que no me iba a pasar nada, no me estaban preguntando si estaba herida porque sabían que no; la pregunta era si estaba nerviosa, preocupada, alterada o asustada. Al principio obvio que me asusté, pero después me tranquilicé porque vi a todos tan tranquilos... Igual eso es un capítulo a parte, lo que quería dejar sentado acá es que no son el vínculo más cercano familiar, son primos de mi papá... pero me hacen sentir tan querida, como si fuese que nos vimos toda la vida :)
Un paréntesis - La confianza del israelí
\Cuando estaba yendo a Migdal Hamek, me di cuenta de que no tenía la dirección de mi familia mientras estaba en la estación central de colectivos. Fui a preguntarle a un señor (con el mejor hebreo posible) dónde había un teléfono público para llamarlos. Me dijo que había uno cerca pero funcionaba con una tarjeta especial, así que me ofreció usar su celular.
Me habían dicho que en general los israelíes no tienen problema en prestar sus celulares si ven que andás perdido. Por lo general, responden a todas las preguntas y tienen paciencia. Igualmente, tienen sus temitas en la calle. Por ejemplo, no saben hacer una cola para un colectivo, se matan para subir. Ya había vivido algo de esta confianza que tienen la vez que vine por diez días a Israel; un tipo me dio un billete de 200 shekel para ver quién estaba en la foto porque una actividad me lo pedía - todos los argentinos sabemos que si soltamos un billete de ese monto nos quedamos sin el dinero.
En fin... La cuestión es que usé el celular y me ofreció quedármelo, porque dijo que él tenía dos y que tenía miedo de que me pase algo arriba del bondi. Me ofreció llevármelo y devolvérselo la próxima vez que vaya a la estación (yo no sabía cuándo sería, pero él trabaja ahí así que estaba siempre). Claramente no acepté, no daba ni un poco. Pero me re quedé. Rarísimo, no?
Los israelíes puede que sean más fríos en un principio; no te van a dar un beso si no te conocen, no van a hablar de cualquier cosa en frente tuyo si no tienen confianza. Pero si alguno está en problemas, son las personas más dulces del mundo. Pueden dejarte dormir en su casa, prestarte un celular, sacar su billetera o lo que fuere necesario para ayudarte. Cultura totalmente diferente, con sus pro y sus contras, claro está, pero está bueno chocarse con cambios cada tanto y aprender de lo diferente.
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Israel,
Pensamientos
Mi familia de israel Parte I - Migdal Haemek
También por el norte, en Migdal Haemek, viven mis tíos abuelos, su hijo Enrique y sus nietos, Ale y Shoshi. A mis tíos abuelos no los veía desde mis ocho años creo, al primo de mi mamá creo que lo ví una sola vez y a sus hijos los conocí recién ahora. Fui con un poco de miedo, porque estaba planeando pasar unos días con parte de mi familia pero casi desconocida. Fue una sorpresa lo cómoda que me sentí y lo bien que la pasé allá.
Me llevaron a pasear por la ciudad (que es bastante chiquita y está sobre montañas lo que hace que la vista sea preciosa) y por los alrededores. Ale, mi primo - tercero sería? - me sacó a pasear con sus amigos y estuve en la playa de Haifa, en Kiryat Bialik de vuelta, en Kiryat Iam y en Kiryat Tivón. Tuve cenas familiares muy bonitas y también salí de noche. Conocí a un par de argentinos que habían hecho aliá y fui a la playa de noche ♥, a un bowling, a un barcito frente al mar y a un parque para perros. Hablé mucho con mi tía abuela, la adoro; discutí sobre política y estilos de vida en Argentina e Israel con Ale y Enrique y vi las fotos del casamiento de Shoshi, una diosa. Me sentí muy en casa, muy en familia, muy bien. Es muy lindo saber que tenés parientes que puede ser que no veas siempre, pero que se preocupan por vos y esperan que vuelvas a su casa pronto.
Me llevaron a pasear por la ciudad (que es bastante chiquita y está sobre montañas lo que hace que la vista sea preciosa) y por los alrededores. Ale, mi primo - tercero sería? - me sacó a pasear con sus amigos y estuve en la playa de Haifa, en Kiryat Bialik de vuelta, en Kiryat Iam y en Kiryat Tivón. Tuve cenas familiares muy bonitas y también salí de noche. Conocí a un par de argentinos que habían hecho aliá y fui a la playa de noche ♥, a un bowling, a un barcito frente al mar y a un parque para perros. Hablé mucho con mi tía abuela, la adoro; discutí sobre política y estilos de vida en Argentina e Israel con Ale y Enrique y vi las fotos del casamiento de Shoshi, una diosa. Me sentí muy en casa, muy en familia, muy bien. Es muy lindo saber que tenés parientes que puede ser que no veas siempre, pero que se preocupan por vos y esperan que vuelvas a su casa pronto.
Primeros días en Medinat Israel - Las Krayot
Los primeros días los pasé en las Kraiot, Kiriat Bialik para ser exacta. Es una ciudad bastante chiquita pero muy bien cuidada. Suelen conocerse todos o tener algún conocido que los relaciona y hay muchos argentinos. Salí por el centro de Bialik y de las ciudades cercanas, conocí un pool medio antro en Naharia, estuve en la casa de amigos de Lale en Kiriat Yam, anduve por la playa, fui a un "al haesh" (fogón o asado) en la playa - de más está decir que para cualquier argentino o latinoamericano es un insulto a la palabra asado llamar de esta forma a un fueguito pequeño con unas salchichas y unas hamburguesitas, pero bueno -, fui a comer pizza - otra cosa incomparable la versión argentina - y al shopping El Kirion que es súper lindo y no se puede entender como algo tan cool está en una ciudad tan chica.
Dormí una noche en la casa de Den, una amiga de la primaria que volví a ver hace unos años cuando visitó Argentina. La madre no podía creer lo que había crecido, jaja. Es muy extraño ver gente que hace años que no ves pero que hablaste durante ese tiempo. Fue muy bonito.
El segundo día acá tuve que viajar sola a Tel Aviv para tener una reunión con los de mi programa, Lej Lejá (a todo israelí le da gracia el nombre porque significa "ANDATE", pero es un pasuk de la torá, es lo que le dice D's a Abraham "Andate de tu tierra para ir a la tierra que te mostraré"). En fin... bondi - tren - bondi y llegué perfecta. Felicidad absoluta de haberme guiado y poder preguntar algunas cosas en hebreo a la gente :) Desde ese día me di cuenta que me ubicaba mejor acá que en Buenos Aires. Es que los carteles de los colectivos dicen de dónde a dónde van y cuando estás arriba te dice cuál es la siguiente estación. Igual con los trenes. Si no sabés hebreo, creo que no te sirve para nada, pero bue. Otro día más vine para Tel Aviv a un taller de payasos médicos. Ahí vi por primera vez a otra gente del plan y estuvo bueno. Aprendimos a hacer algunas figuras con globos, algún truquito de magia e intentamos hacer impro (unas pibas hicieron uno genial de Titanic, mi grupo bue... quedamos en el intento de una propaganda chota).
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Retomando... Mi llegada a Israel
Es difícil ir y volver en el tiempo e intentar no olvidarse nada de un viaje. Todos me decían "mantené un diario de viaje, después te olvidás de muchas cosas... vas a agradecer haber escrito todo". Bueno, fui anotando palabras claves de cada día para tener más o menos las cosas frescas, pero es difícil recordar todo con detalles. Lo intentaré, mientras suena en mi pc Pimpinela y miro mi cuadernito de anotaciones, que coincide con el del ulpán, las clases del profesorado y recetario.
Para llegar a Israel me tuve que tomar tres aviones: De Jacksonville a Miami, de Miami a New York y desde ahí hasta Tel Aviv. Me volví loca en Nueva York para encontrar mis valijas cuando bajé del avión, pero lo superé. El primer avión era como un bondi, muy chiquito, se sentía todo. Una hora de vuelo bastante extraña, pero dormí gran parte porque era muy temprano. Me revisaron en todos los aeropuertos y debo tener cara de sospechosa, porque me hacían poner las dos manos para tomar huellas y ese tipo de cosas, cuando a mi hermano a la ida sólo le pedían una. En fin... Después de muchas horas de vuelo, que no estuvieron mal pero me cansaron un poco, pisé suelo israelí.
Mi cara de felicidad cuando entré al aeropuerto... inexplicable. Me encanta ver carteles en hebreo, señales de IETZIÁ en vez de EXIT, carteles de BRUJIM ABAIM y el tipo de inmigración hablándome en hebreo. Hermoso. Me fue a buscar Lale, una amiga de la combi de la primaria, con quien nunca perdí contacto desde mis ocho años, pero tampoco la había visto en más de diez años. Mi primer desayuno fue uno auténtico israelí: ensalada, atún, pan con quesos preparados, medialunas con chocolate, jalva, javitá (huevo revuelto) y un café. Sí, así desayunan si vas a un bar y pedís una "arujat boker". Después viajé en tren que es una preciosura: asientos bonitos, aire acondicionado, mesita entre los asientos... hasta enchufes para cargar tu celular. Ah, y tienen dos pisos. Una locura. (El precio un poco subidito, claramente, para lo que es Argentina al menos... pero es taaaan lindo!!). Esa fue mi bienvenida a Israel :)
Para llegar a Israel me tuve que tomar tres aviones: De Jacksonville a Miami, de Miami a New York y desde ahí hasta Tel Aviv. Me volví loca en Nueva York para encontrar mis valijas cuando bajé del avión, pero lo superé. El primer avión era como un bondi, muy chiquito, se sentía todo. Una hora de vuelo bastante extraña, pero dormí gran parte porque era muy temprano. Me revisaron en todos los aeropuertos y debo tener cara de sospechosa, porque me hacían poner las dos manos para tomar huellas y ese tipo de cosas, cuando a mi hermano a la ida sólo le pedían una. En fin... Después de muchas horas de vuelo, que no estuvieron mal pero me cansaron un poco, pisé suelo israelí.
Mi cara de felicidad cuando entré al aeropuerto... inexplicable. Me encanta ver carteles en hebreo, señales de IETZIÁ en vez de EXIT, carteles de BRUJIM ABAIM y el tipo de inmigración hablándome en hebreo. Hermoso. Me fue a buscar Lale, una amiga de la combi de la primaria, con quien nunca perdí contacto desde mis ocho años, pero tampoco la había visto en más de diez años. Mi primer desayuno fue uno auténtico israelí: ensalada, atún, pan con quesos preparados, medialunas con chocolate, jalva, javitá (huevo revuelto) y un café. Sí, así desayunan si vas a un bar y pedís una "arujat boker". Después viajé en tren que es una preciosura: asientos bonitos, aire acondicionado, mesita entre los asientos... hasta enchufes para cargar tu celular. Ah, y tienen dos pisos. Una locura. (El precio un poco subidito, claramente, para lo que es Argentina al menos... pero es taaaan lindo!!). Esa fue mi bienvenida a Israel :)
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Israel
jueves, 15 de noviembre de 2012
Interrumpimos esta transmisión...
Tengo que ponerme al día con mi mes en Israel. Pero antes de eso, que me va a llevar un rato, quería decirle a todos que estoy bien, que estoy lejos de la zona conflictiva y que la gente acá está tranquila en general. Nosotros los que venimos de afuera no lo tomamos como tan normal pero está todo bien. Gracias a todos por preocuparse :)
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