Y el 2012 se nos va. Ya haré mi balance con un poco más de tiempo. Pero quería desearles a todos que pasen una bonita noche, empiecen con toda este 2013 que está en blanco y nos permite hacer lo que querramos de él y que sonrían siempre. No se olviden nunca de que la cantidad de sonrisas que aparezcan en su día dependen de ustedes, de que lo más importante es nuestra felicidad y que lo mejor que podemos hacer en esta vida es estar todos juntos y disfrutar de la compañía mutua. Gracias a todos los que compartieron este año conmigo y me dieron motivos para reír, disfrutar y quererlos cada día más.
FELIZ AÑO!!!
Por un 2013 lleno de colores :)
lunes, 31 de diciembre de 2012
Feliz año!!
Feliz Navidad!! y Januca Sameaj - חנוכה שמח!!
Este post lo tengo desde Januca sin publicar porque Blogger no me dejaba. Así que ahora se junta con Navidad. Yalla, allí voy...
Januca se vive bastante diferente en Israel. En vez de estar lleno de negocios con papá Noel y lucesitas para el arbolito, en Tel Aviv se ven panaderías llenas de Sufganiot (como bolas de fraile pero con diferentes rellenos y bañados) y los negocios con "Promociones de Januca". En lugares públicos se pueden ver Janukiot grandes y si vas a un shopping o al shuk a la tarde/noche empezás a ver todos los negocios con janukiot chiquitas encendidas, generalmente acompañados por un grupo de jóvenes de Jabad que pasan negocio por negocio a encender las velas y hacer las bendiciones.
Januca se vive bastante diferente en Israel. En vez de estar lleno de negocios con papá Noel y lucesitas para el arbolito, en Tel Aviv se ven panaderías llenas de Sufganiot (como bolas de fraile pero con diferentes rellenos y bañados) y los negocios con "Promociones de Januca". En lugares públicos se pueden ver Janukiot grandes y si vas a un shopping o al shuk a la tarde/noche empezás a ver todos los negocios con janukiot chiquitas encendidas, generalmente acompañados por un grupo de jóvenes de Jabad que pasan negocio por negocio a encender las velas y hacer las bendiciones.
Está lleno de cosas especiales por Januca, pero desgraciadamente la mayoría son obras para chicos, así que mucho no pude hacer. Sí fui a un encendido de velas en una plaza donde después de prenderlas, empezaron a cantar y todos a bailar (los hombres, porque eran de Jabad, pero bueno).
En el ulpán tuvimos una actividad especial donde cantamos, comimos, jugamos y me gané un par de moneditas de chocolate gracias a mi educación judía que me hizo saber mucho de la festividad jaja. El jueves fuimos con mi plan a un paseo por Ierushalaim donde vimos diferentes janukiot. Es increíble la cantidad que había! Casi todas las casas tenían por lo menos una y la mayoría no eran con velas de parafina sino con aceite, por lo que aunque era tarde seguía todo encendido. Las calles también tienen lucesitas al estilo navideñas pero en vez de arbolitos se ve la figura de una janukia. También había un par de religiosos regalando golosinas en el medio de la calle. Había muchos turistas (extranjeros e israelíes) paseando como nosotros, sobre todo entre los barrios más religiosos, para ver cómo se veían todas las velas encendidas. Cuando llegamos al kotel, empezamos a ver muchos camiones de Jabad con Janukiot enormes y música al estilo "Mashiaj, Mashiaj" a todo volúmen. Esos mismos aparecen por las calles de Tel Aviv a eso de las 7 de la tarde. Acá nadie se olvida de esta festividad.
Navidad también se vive muy diferente a Argentina. Lo pasé en Ierushalaim con tres amigas, una de las cuales festeja Navidad. En la ciudad vieja, como hay un barrio armenio y otro cristiano, había algo de decoración con luces y algunos arbolitos, pero en el resto de la ciudad no se ve casi nada. Solo algunos negocios vendían gorritos navideños y decoración roja y blanca, pero a la noche del 24 se llenó el lugar de gente usándolos.
El 24, después de hacer algunas compras en el Shuk, fuimos a conocer la iglesia del Santo Sepulcro de día y de noche entramos a la Christ Church, en el barrio armenio, donde escuché por primera vez en vivo y en directo villancicos navideños en una iglesia. Muy bonito. Después fuimos a cenar a un restaurant árabe cristiano, nos atendió toda la familia (éramos los únicos clientes a la 1 de la madrugada). Al otro día paseamos por el Shuk de la ciudad nueva de Ierushalaim y volvimos a Tel Aviv (los planes dictaban otra cosa, la idea era ir a Masada, Mar Muerto y a dormir con los beduinos, pero hubieron problemas técnicos).
En fin... fue como el mundo del revés para mí, acostumbrada a ver mucho papá noel y poca janukiá. Pero se sintió bien :)
Navidad también se vive muy diferente a Argentina. Lo pasé en Ierushalaim con tres amigas, una de las cuales festeja Navidad. En la ciudad vieja, como hay un barrio armenio y otro cristiano, había algo de decoración con luces y algunos arbolitos, pero en el resto de la ciudad no se ve casi nada. Solo algunos negocios vendían gorritos navideños y decoración roja y blanca, pero a la noche del 24 se llenó el lugar de gente usándolos.
El 24, después de hacer algunas compras en el Shuk, fuimos a conocer la iglesia del Santo Sepulcro de día y de noche entramos a la Christ Church, en el barrio armenio, donde escuché por primera vez en vivo y en directo villancicos navideños en una iglesia. Muy bonito. Después fuimos a cenar a un restaurant árabe cristiano, nos atendió toda la familia (éramos los únicos clientes a la 1 de la madrugada). Al otro día paseamos por el Shuk de la ciudad nueva de Ierushalaim y volvimos a Tel Aviv (los planes dictaban otra cosa, la idea era ir a Masada, Mar Muerto y a dormir con los beduinos, pero hubieron problemas técnicos).
En fin... fue como el mundo del revés para mí, acostumbrada a ver mucho papá noel y poca janukiá. Pero se sintió bien :)
Estamos hablando de:
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Israel,
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sábado, 8 de diciembre de 2012
Shabat en Tzfat
Muchos shabatot los pasé fuera de casa, con familia, con amigos, paseando... Ahora estoy en Mitzpe Aviv, con una amiga (ya contaré más luego).
Mientras estuve en Netanya viviendo con la prima de mi papá, pasé un Shabat en Tzfat, una de las cuatro ciudades sagradas de Israel, ubicada en el norte. Tami, una amiga de la primaria que también fue madrijá en Ieru, estuvo estudiando ahí por diez meses en un majón, un lugar solo para mujeres donde se dictan clases sobre diferentes temas religiosos y todas viven juntas.
Llegué cuando faltaba muy poco para que empiece el Shabat. Me bañé rápido mientras sonaba música que se escucha en todo Tzfat; la ponen para que todos sepan cuándo se encienden las velas. Encendí una (fue muy bonito ver muchas velas encendidas, una por cada estudiante) y Tami me explicó un par de cosas para que no cometa ningún error durante el Shabat.
Salimos a caminar, pasando por varios templos para ver a cuál entrábamos. Todos son ortodoxos, pero hay diferentes nigunim (estilos de rezos). Entramos a uno porque escuché que cantaban el Lejá Dodi como yo lo conozco. Igualmente, cada uno seguía el rezo más o menos a su ritmo, no había alguien que dirija realmente. Y claro está, estaba separada de los hombres, algo que no me gusta mucho, pero bueno...
Para la cena, vino un rabino con su esposa. En medio de la comida, él dijo unas palabras y otra chica también aportó algo para que todos sepamos de qué trataba la porción semanal de Torá. En un momento, el Rab se fue y todas empezaron a cantar. Es muy lindo ver a tanta gente contenta, cantando todo el día y disfrutando de la festividad. Después de comer, fuimos a la casa de un rabino Allá seguimos comiendo y todos contaron alguna anécdota, chiste o algo de sus vidas. También estuvieron cantando.
El sábado fue parecido. Desayunamos, fuimos a otro templo, almorzamos. Siguieron las canciones, las explicaciones de Torá y diferentes cosas, las conversaciones. Comimos la seuda shlishit (comida obligatoria en Shabat, es un precepto comer 3 veces) y siguió la alegría. Al terminar Shabat, aún se veía gente bailando y cantando en la calle, feliz por haber vivenciado el Shabat. A la noche fuimos a la casa de unos amigos de las chicas del majón. Debo confesar que las conversaciones entre las mujeres se tornaron un poco monotemáticas para mí (hablaban mucho de lo lindo que fue o sería ir a visitar al Rab de Jabad en Estados Unidos, las cosas buenas que les ocurrieron al recibir un dólar de los que él enviaba, lo lindo que sería estar casadas o discutiendo sobre alguna regla del Shabat). Aún así, fue una experiencia muy bonita e interesante, más allá de mi alegría de volver a encontrarme con una de mis grandes amigas. Me abrió mucho la cabeza, entendí mejor muchas cosas sobre la vida ortodoxa y pude apreciar su forma de alegrarse con pequeñas cosas.
Llegué cuando faltaba muy poco para que empiece el Shabat. Me bañé rápido mientras sonaba música que se escucha en todo Tzfat; la ponen para que todos sepan cuándo se encienden las velas. Encendí una (fue muy bonito ver muchas velas encendidas, una por cada estudiante) y Tami me explicó un par de cosas para que no cometa ningún error durante el Shabat.
Salimos a caminar, pasando por varios templos para ver a cuál entrábamos. Todos son ortodoxos, pero hay diferentes nigunim (estilos de rezos). Entramos a uno porque escuché que cantaban el Lejá Dodi como yo lo conozco. Igualmente, cada uno seguía el rezo más o menos a su ritmo, no había alguien que dirija realmente. Y claro está, estaba separada de los hombres, algo que no me gusta mucho, pero bueno...
Para la cena, vino un rabino con su esposa. En medio de la comida, él dijo unas palabras y otra chica también aportó algo para que todos sepamos de qué trataba la porción semanal de Torá. En un momento, el Rab se fue y todas empezaron a cantar. Es muy lindo ver a tanta gente contenta, cantando todo el día y disfrutando de la festividad. Después de comer, fuimos a la casa de un rabino Allá seguimos comiendo y todos contaron alguna anécdota, chiste o algo de sus vidas. También estuvieron cantando.
| Usé otra remera y calzas por debajo, pero esa fue mi vestimenta estilo religioso del día sábado =P |
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domingo, 2 de diciembre de 2012
La casa es chica, el corazón es grande
Los Bressel son una familia religiosa que vive en Ierushalaim. Los padres son estadounidenses, se conocieron en Israel y tuvieron 8 hijos, 7 de los cuales viven con ellos. Todos los viernes y sábados reciben invitados para Shabat. Los encontré en una web de "host para shabat en todo israel". Se nos sumaron tres chicas más de mi plan en esa casa. O sea, recibieron a 5 invitadas para quedarse a dormir. La casa no era enorme, pero cuando le dije a Diana, la madre, que querían ir tres amigas más no dudó en decirme que estaba todo bien, que quizá estaríamos un poco apretados pero que sería maravilloso.
Comimos con ellos y charlamos muchísimo. Entre ellos hablaban en inglés y eso estaba muy bueno para nosotras, no es que estaban cambiando de idioma por nuestra presencia. Eran muy abiertos, muy dulces y muy copados. El padre trabaja en Intel, programando. Las hijas algunas querían estudiar carreras universitarias. Salimos todas encantadas de esa casa, nos sentimos muy bienvenidas. La madre también trabaja, es psiquiatra. Y cocina muy bien, sus galletitas son increíbles.
En la cena del viernes se unió una invitada iraní que estudiaba cerca, muy buena onda. En el almuerzo, se unieron unas diez chicas que estudian en un majón (lugar de estudios judaicos para mujeres); algunas copadas, otras un poco ignorantes y antipáticas (una preguntó dónde quedaba Argentina, qué idioma hablábamos y si no era lo mismo que España - siendo inglesa tampoco sabía dónde quedaba España). En la tercer comida se sumó una vecina que hablaba de un par de cosas interesantes. También apareció en dos momentos una mina un poco extraña, que parecía fumada, diciendo que todo el día estaba cansada y haciendo preguntas como "soy graciosa, no?". Nos dio un poco de risa, un poco de lástima, un poco de incomodidad. Pero bueno, cosas que pasan...
Y siempre estaba presente la familia, que estaba feliz de recibirnos y nos preguntaban cosas y nos respondían todo lo que queríamos saber. Tuve una charla muy interesante con una de mis amigas y la hija mayor, donde hablamos de noviazgos, recato, estudios, casamiento, sus planes. También estuve riéndome los nenes más chiquitos de la casa y charlé con la madre un buen rato. El padre habló sobre el por qué de la prohibición de prender fuego en Shabat y el por qué de las tres comidas obligatorias. Ambas explicaciones me parecieron muy bonitas e interesantes.
Fue una experiencia hermosa.
Me doy cuenta de que hay cosas que quiero adaptar e incorporar a mi vida. Me interesa hacer cenas de shabat familiares y con invitados, es algo muy lindo. También me di cuenta entre esta vez y mi viaje a Tzfat que se puede vivir sin celular ni ningún artefacto electrónico por un dia. Desconectarse un poco a veces hace bien.
Comimos con ellos y charlamos muchísimo. Entre ellos hablaban en inglés y eso estaba muy bueno para nosotras, no es que estaban cambiando de idioma por nuestra presencia. Eran muy abiertos, muy dulces y muy copados. El padre trabaja en Intel, programando. Las hijas algunas querían estudiar carreras universitarias. Salimos todas encantadas de esa casa, nos sentimos muy bienvenidas. La madre también trabaja, es psiquiatra. Y cocina muy bien, sus galletitas son increíbles.
En la cena del viernes se unió una invitada iraní que estudiaba cerca, muy buena onda. En el almuerzo, se unieron unas diez chicas que estudian en un majón (lugar de estudios judaicos para mujeres); algunas copadas, otras un poco ignorantes y antipáticas (una preguntó dónde quedaba Argentina, qué idioma hablábamos y si no era lo mismo que España - siendo inglesa tampoco sabía dónde quedaba España). En la tercer comida se sumó una vecina que hablaba de un par de cosas interesantes. También apareció en dos momentos una mina un poco extraña, que parecía fumada, diciendo que todo el día estaba cansada y haciendo preguntas como "soy graciosa, no?". Nos dio un poco de risa, un poco de lástima, un poco de incomodidad. Pero bueno, cosas que pasan...
Y siempre estaba presente la familia, que estaba feliz de recibirnos y nos preguntaban cosas y nos respondían todo lo que queríamos saber. Tuve una charla muy interesante con una de mis amigas y la hija mayor, donde hablamos de noviazgos, recato, estudios, casamiento, sus planes. También estuve riéndome los nenes más chiquitos de la casa y charlé con la madre un buen rato. El padre habló sobre el por qué de la prohibición de prender fuego en Shabat y el por qué de las tres comidas obligatorias. Ambas explicaciones me parecieron muy bonitas e interesantes.
Fue una experiencia hermosa.
Me doy cuenta de que hay cosas que quiero adaptar e incorporar a mi vida. Me interesa hacer cenas de shabat familiares y con invitados, es algo muy lindo. También me di cuenta entre esta vez y mi viaje a Tzfat que se puede vivir sin celular ni ningún artefacto electrónico por un dia. Desconectarse un poco a veces hace bien.
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Ierushalaim Shel Zaav
Quedan cosas viejas por escribir, pero las voy a ir publicando de a poco. Me interesa más no olvidarme ahora de algunas cosas. Así que con ustedes... el relato de mi viaje a Ierushalaim!
El jueves me junté con Natalie (mi roomate) en la estación de colectivos (no sin antes mandarle dos mensajes de texto bien de idishe mame, uno que decía "traé abrigo" y otro "fijate de que toda la comida quede en la heladera") y nos tomamos un bondi a Ierushalaim. Caminamos un par de cuadras y llegamos a Abraham Hostel, un lugar muy bonito y con mucha buena onda. Alquilamos una habitación mixta compartida entre diez, la más barata; dejamos nuestras cosas y nos fuimos caminando a la ciudad vieja, intentando llegar a un tour guiado... sin éxito.
Caminamos durante varias horas por la Ir Haatiká (la ciudad vieja), pasamos por todos los barrios (armenio, musulmán, cristiano y judío), recorrimos el shuk, comimos por ahí y fuimos al kotel hamaaraví (el muro de los lamentos). A la vuelta, me frenó un tipo de unos 40 años dueño de un negocio y me quiso invitar a salir, me quería matar pero bueno... Más tarde, fuimos a recorrer el shuk en la ciudad nueva, donde venden cosas extremadamente baratas como un kilo de manzanas a 2 shekel. A la noche fuimos a un museo de restos arqueológicos, donde se cree que está el castillo del rey David. Medio que nos perdimos caminando, terminamos en un taxi, pero le pusimos onda...
Tiene una magia especial esa ciudad. Todo de piedra, todo con una onda antigua, parece que estás caminando y viajás con por un túnel del tiempo. Sólo me sentí un poco incómoda al pasar en la ciudad vieja por una pared con inscripciones como "free Palestina, devuélvannos lo que es nuestro" y cosas así que me hicieron sacarme mis aritos y esconder mi collar. Pero en general, la diversidad de culturas, idiomas, formas de vestir y colores es algo que otorga belleza y misticismo al lugar.
A la noche me puse a hablar con algunos de los compañeros de cuarto. Conocí a tres muy copados, Nate y Ryan de Estados Unidos y Adam de Inglaterra. A la mañana después de desayunar y quedarme charlando con ellos en la sala común del Hostel que tenía varias hamacas paraguayas, puffs, juegos, etc., fuimos con Natalie y los chicos a caminar nuevamente por la ciudad vieja. Después, nos despedimos y ella y yo viajamos a la casa de los Bressel.
Continuará...
El jueves me junté con Natalie (mi roomate) en la estación de colectivos (no sin antes mandarle dos mensajes de texto bien de idishe mame, uno que decía "traé abrigo" y otro "fijate de que toda la comida quede en la heladera") y nos tomamos un bondi a Ierushalaim. Caminamos un par de cuadras y llegamos a Abraham Hostel, un lugar muy bonito y con mucha buena onda. Alquilamos una habitación mixta compartida entre diez, la más barata; dejamos nuestras cosas y nos fuimos caminando a la ciudad vieja, intentando llegar a un tour guiado... sin éxito.
Caminamos durante varias horas por la Ir Haatiká (la ciudad vieja), pasamos por todos los barrios (armenio, musulmán, cristiano y judío), recorrimos el shuk, comimos por ahí y fuimos al kotel hamaaraví (el muro de los lamentos). A la vuelta, me frenó un tipo de unos 40 años dueño de un negocio y me quiso invitar a salir, me quería matar pero bueno... Más tarde, fuimos a recorrer el shuk en la ciudad nueva, donde venden cosas extremadamente baratas como un kilo de manzanas a 2 shekel. A la noche fuimos a un museo de restos arqueológicos, donde se cree que está el castillo del rey David. Medio que nos perdimos caminando, terminamos en un taxi, pero le pusimos onda...
Tiene una magia especial esa ciudad. Todo de piedra, todo con una onda antigua, parece que estás caminando y viajás con por un túnel del tiempo. Sólo me sentí un poco incómoda al pasar en la ciudad vieja por una pared con inscripciones como "free Palestina, devuélvannos lo que es nuestro" y cosas así que me hicieron sacarme mis aritos y esconder mi collar. Pero en general, la diversidad de culturas, idiomas, formas de vestir y colores es algo que otorga belleza y misticismo al lugar.
A la noche me puse a hablar con algunos de los compañeros de cuarto. Conocí a tres muy copados, Nate y Ryan de Estados Unidos y Adam de Inglaterra. A la mañana después de desayunar y quedarme charlando con ellos en la sala común del Hostel que tenía varias hamacas paraguayas, puffs, juegos, etc., fuimos con Natalie y los chicos a caminar nuevamente por la ciudad vieja. Después, nos despedimos y ella y yo viajamos a la casa de los Bressel.
Continuará...
sábado, 1 de diciembre de 2012
Feliz cumplemes!
Hoy se cumple un mes desde que empecé a vivir en mi departamento en Tel Aviv. Vamos por temas, así no me olvido de nada.
El edificio: Se llama Beit Leni. Viven todos jóvenes de Latinoamerica, Estados Unidos, Australia, Francia, etc. que vinieron como yo, a pasar algunos meses en Israel.
Tiene 3 pisos. En la planta baja hay oficinas y algunas aulas, una tiene una TV grande, un sillón y dos pianos. Los otros pisos son todos de departamentos.
Ubicación: Estoy en el centro de Tel Aviv, la ciudad de la joda en Israel, calle King George.
Mi departamento: Consiste en 3 camas, 4 mesitas, 3 sillas, 3 armarios, una heladera, dos hornallas eléctricas, un horno eléctrico, una alacena con una pileta con bajomesada, una pava eléctrica, un baño y paramos de contar. Como solo somos dos, pudimos ordenar el cuarto para tener las camas separadas por los placards lo que nos da algo de privacidad y una esquina especial con la cocina. Es de los más grandes que hay en el edificio, tuve mucha suerte. Está bonito, no es increíble pero no está nada mal... Igualmente, el hecho de no tener ambientes hace que no pueda pasar todo un día encerrada porque me vuelvo loca.
Mi roomate: Se llama Natalie, tiene 24 años y es de Brasil. Me estoy llevando muy bien con ella, hablamos bastante y me acompañó a pasear por Yaffo y Ierushalaim. Hablamos en general en inglés, porque para entendernos en portuñol hay que hablar demasiado lento y pierde la paciencia. Pero de a poco aprendo algunas palabras... La paso muy bien con ella, me gusta como compañera de cuarto.
Mis vecinos: Con las que más hablo son dos argentinas y una brasilera más. Conocí también a unos yankis que me caen bien. Con todos los de latinoamérica y algún que otro yanki si me cruzo nos saludamos y por ahí nos quedamos charlando un poco, el resto de los yankis y australianos y bla es un HI WHAT'S UP? y los franceses no suelen responder el saludo... pero le ponemos onda jaja
El edificio: Se llama Beit Leni. Viven todos jóvenes de Latinoamerica, Estados Unidos, Australia, Francia, etc. que vinieron como yo, a pasar algunos meses en Israel.
Tiene 3 pisos. En la planta baja hay oficinas y algunas aulas, una tiene una TV grande, un sillón y dos pianos. Los otros pisos son todos de departamentos.
Ubicación: Estoy en el centro de Tel Aviv, la ciudad de la joda en Israel, calle King George.
Mi departamento: Consiste en 3 camas, 4 mesitas, 3 sillas, 3 armarios, una heladera, dos hornallas eléctricas, un horno eléctrico, una alacena con una pileta con bajomesada, una pava eléctrica, un baño y paramos de contar. Como solo somos dos, pudimos ordenar el cuarto para tener las camas separadas por los placards lo que nos da algo de privacidad y una esquina especial con la cocina. Es de los más grandes que hay en el edificio, tuve mucha suerte. Está bonito, no es increíble pero no está nada mal... Igualmente, el hecho de no tener ambientes hace que no pueda pasar todo un día encerrada porque me vuelvo loca.
Mi roomate: Se llama Natalie, tiene 24 años y es de Brasil. Me estoy llevando muy bien con ella, hablamos bastante y me acompañó a pasear por Yaffo y Ierushalaim. Hablamos en general en inglés, porque para entendernos en portuñol hay que hablar demasiado lento y pierde la paciencia. Pero de a poco aprendo algunas palabras... La paso muy bien con ella, me gusta como compañera de cuarto.
Mis vecinos: Con las que más hablo son dos argentinas y una brasilera más. Conocí también a unos yankis que me caen bien. Con todos los de latinoamérica y algún que otro yanki si me cruzo nos saludamos y por ahí nos quedamos charlando un poco, el resto de los yankis y australianos y bla es un HI WHAT'S UP? y los franceses no suelen responder el saludo... pero le ponemos onda jaja
martes, 27 de noviembre de 2012
Estudiando en Israel... Ivrit, Ivrit, Ivrit daver Ivrit!!
Durante mi estadía en Netanya empecé dos cosas: mis estudios y mi voluntariado. Estudio en Mijlelet Levinsky Lejinuj (o Levinsky College of Education). Queda en Ramat Aviv, al norte de Tel Aviv. A unos cuarenta minutos de donde estoy ahora y unos 45 de donde estaba en Netanya. Es un edificio bastante bonito. Ahí voy a aprender hebreo, en el Ulpán, con 6 compañeros de Rusia, Ucrania y Etiopia y con una morá que se llama Adi que es un amor. Estoy en el nivel del medio; en principio era un poco lento para mí pero de a poco se fue ajustando. Hay muchas cosas que ya sabía, pero también me las fui olvidando así que la mayoría de cosas no están de más. Por otro lado, curso dos materias del profesorado de hebreo para primaria. Las clases son en hebreo enteramente, mis compañeras (y un compañero en uno de los dos cursos) son israelíes y están en segundo o tercer año de la carrera. Igualmente, entiendo casi todo y soy re feliz de poder seguir el ritmo. Una de las materias es sobre cómo enseñar a leer y a escribir y ayudar a los chicos con problemas en el proceso. Otra se llamaba algo así como "enseñanza del hebreo en la escuela", pero terminó siendo un curso de cómo enseñar a los chicos a pensar y corrernos de la idea de que sólo debemos enseñar contenidos de una materia. Nada que ver, pero hiper interesante.
El voluntariado lo hago en un centro que se llama Arab Jewish Comunity Center. Queda en Yaffo, al sur de Tel Aviv, a una media hora de donde vivo ahora. Vendría a ser como un centro cultural, lleno de actividades de todo tipo que intenta integrar a árabes y judíos; que suelen ir a escuelas separadas, frecuentar lugares separados, etc. Estoy en el American Corner Yaffo. Es una sala, como una biblioteca, muy bonita y llena de recursos educativos en su mayoría en inglés, puesta con dinero de Estados Unidos que en principio intenta ayudar a la comunidad con temas relacionados al idioma inglés. En la práctica, funciona como un lugar de after-school, donde los chicos van entre las actividades del centro o mientras sus padres están en alguna y se los entretiene dibujando, haciendo puzzles, ayudándolos con la tarea, etc. Yo tengo a dos alumnos a los que les enseño a escribir en inglés y el resto del tiempo me fijo que todos tengan algo para hacer y charlo con mi jefa. Siento que es bastante inútil para la comunidad mi quehacer, pero me gusta el hecho de estar con chicos y enseñar. Y adoro a mi jefa que es realmente un amor. De hecho, mi jefa le dice pasantía a lo que hago, no voluntariado... pero bueno, no la paso mal y me siento bien de que Ariel está aprendiendo las letras y su hermano de a poco aprende a escribir palabras completas. Saqué unas fotos el otro día, ya las voy a subir :)
El voluntariado lo hago en un centro que se llama Arab Jewish Comunity Center. Queda en Yaffo, al sur de Tel Aviv, a una media hora de donde vivo ahora. Vendría a ser como un centro cultural, lleno de actividades de todo tipo que intenta integrar a árabes y judíos; que suelen ir a escuelas separadas, frecuentar lugares separados, etc. Estoy en el American Corner Yaffo. Es una sala, como una biblioteca, muy bonita y llena de recursos educativos en su mayoría en inglés, puesta con dinero de Estados Unidos que en principio intenta ayudar a la comunidad con temas relacionados al idioma inglés. En la práctica, funciona como un lugar de after-school, donde los chicos van entre las actividades del centro o mientras sus padres están en alguna y se los entretiene dibujando, haciendo puzzles, ayudándolos con la tarea, etc. Yo tengo a dos alumnos a los que les enseño a escribir en inglés y el resto del tiempo me fijo que todos tengan algo para hacer y charlo con mi jefa. Siento que es bastante inútil para la comunidad mi quehacer, pero me gusta el hecho de estar con chicos y enseñar. Y adoro a mi jefa que es realmente un amor. De hecho, mi jefa le dice pasantía a lo que hago, no voluntariado... pero bueno, no la paso mal y me siento bien de que Ariel está aprendiendo las letras y su hermano de a poco aprende a escribir palabras completas. Saqué unas fotos el otro día, ya las voy a subir :)
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sábado, 24 de noviembre de 2012
Mi familia israelí Parte II - Netanya
Netanya es una ciudad que está a una hora de Tel Aviv, al norte. Lo dejé para lo último porque era lo que más cerca me quedaba de donde estudio y también porque eran los que menos conocía. A los primos de papá los ví cuando tenía cinco años... no recordaba ni su cara, ni su voz, ni nada. Los primeros días fueron extraños. Miriam, la prima de papá, sabe español; Nisim, su marido, unas tres o cuatro palabras nada más. Así que me encontré teniendo que hablar todo el tiempo en hebreo y conviviendo con gente que apenas conocía. Es más... Nisim me fue a buscar a la estación de tren, así que primero lo ví a él... y ni una palabra en español (yo venía en Migdal Haemek hablando castellano todo el día). En fin... llegué, me llevaron a tomar helado, a conocer la playa, a caminar un poco... es muy linda la ciudad. Es el balance perfecto entre tranquilidad y ciudad poblada: hay negocios, hay playa, hay gente... pero sigue habiendo paz.
Cada día me fui encariñando más con Miriam y Nisim y ellos conmigo. Son de lo más dulce que hay en este mundo. Se re preocupan porque coma bien, me sienta bien, esté cómoda. Nisim no para de decirme que no tiene que preguntar él que quiero, que tengo que tener confianza y agarrar las cosas o preguntar dónde están. Tenía planeado quedarme tres días... me quedé toda la semana y después del fin de semana que pasé fuera, volví a su casa. Y ahora estoy yendo casi todos los shabatot.
En Netanya también vive Liora, la hermana de Miriam con su marido. Ella habla español, él no. Y sus hijos, un poquito. Estuve en una cena de shabat con ellos y estuvo muy bonito. También organizaron una juntada familiar y conocí a casi todos los hijos y nietos de Miriam y Liora. Muy lindo :)
Durante los días de conflicto, ambas primas de papá me llamaron para ver cómo me sentía, como estaba y para invitarme a pasar tiempo con ellos. Saben que no me iba a pasar nada, no me estaban preguntando si estaba herida porque sabían que no; la pregunta era si estaba nerviosa, preocupada, alterada o asustada. Al principio obvio que me asusté, pero después me tranquilicé porque vi a todos tan tranquilos... Igual eso es un capítulo a parte, lo que quería dejar sentado acá es que no son el vínculo más cercano familiar, son primos de mi papá... pero me hacen sentir tan querida, como si fuese que nos vimos toda la vida :)
Cada día me fui encariñando más con Miriam y Nisim y ellos conmigo. Son de lo más dulce que hay en este mundo. Se re preocupan porque coma bien, me sienta bien, esté cómoda. Nisim no para de decirme que no tiene que preguntar él que quiero, que tengo que tener confianza y agarrar las cosas o preguntar dónde están. Tenía planeado quedarme tres días... me quedé toda la semana y después del fin de semana que pasé fuera, volví a su casa. Y ahora estoy yendo casi todos los shabatot.
En Netanya también vive Liora, la hermana de Miriam con su marido. Ella habla español, él no. Y sus hijos, un poquito. Estuve en una cena de shabat con ellos y estuvo muy bonito. También organizaron una juntada familiar y conocí a casi todos los hijos y nietos de Miriam y Liora. Muy lindo :)
Durante los días de conflicto, ambas primas de papá me llamaron para ver cómo me sentía, como estaba y para invitarme a pasar tiempo con ellos. Saben que no me iba a pasar nada, no me estaban preguntando si estaba herida porque sabían que no; la pregunta era si estaba nerviosa, preocupada, alterada o asustada. Al principio obvio que me asusté, pero después me tranquilicé porque vi a todos tan tranquilos... Igual eso es un capítulo a parte, lo que quería dejar sentado acá es que no son el vínculo más cercano familiar, son primos de mi papá... pero me hacen sentir tan querida, como si fuese que nos vimos toda la vida :)
Un paréntesis - La confianza del israelí
\Cuando estaba yendo a Migdal Hamek, me di cuenta de que no tenía la dirección de mi familia mientras estaba en la estación central de colectivos. Fui a preguntarle a un señor (con el mejor hebreo posible) dónde había un teléfono público para llamarlos. Me dijo que había uno cerca pero funcionaba con una tarjeta especial, así que me ofreció usar su celular.
Me habían dicho que en general los israelíes no tienen problema en prestar sus celulares si ven que andás perdido. Por lo general, responden a todas las preguntas y tienen paciencia. Igualmente, tienen sus temitas en la calle. Por ejemplo, no saben hacer una cola para un colectivo, se matan para subir. Ya había vivido algo de esta confianza que tienen la vez que vine por diez días a Israel; un tipo me dio un billete de 200 shekel para ver quién estaba en la foto porque una actividad me lo pedía - todos los argentinos sabemos que si soltamos un billete de ese monto nos quedamos sin el dinero.
En fin... La cuestión es que usé el celular y me ofreció quedármelo, porque dijo que él tenía dos y que tenía miedo de que me pase algo arriba del bondi. Me ofreció llevármelo y devolvérselo la próxima vez que vaya a la estación (yo no sabía cuándo sería, pero él trabaja ahí así que estaba siempre). Claramente no acepté, no daba ni un poco. Pero me re quedé. Rarísimo, no?
Los israelíes puede que sean más fríos en un principio; no te van a dar un beso si no te conocen, no van a hablar de cualquier cosa en frente tuyo si no tienen confianza. Pero si alguno está en problemas, son las personas más dulces del mundo. Pueden dejarte dormir en su casa, prestarte un celular, sacar su billetera o lo que fuere necesario para ayudarte. Cultura totalmente diferente, con sus pro y sus contras, claro está, pero está bueno chocarse con cambios cada tanto y aprender de lo diferente.
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Pensamientos
Mi familia de israel Parte I - Migdal Haemek
También por el norte, en Migdal Haemek, viven mis tíos abuelos, su hijo Enrique y sus nietos, Ale y Shoshi. A mis tíos abuelos no los veía desde mis ocho años creo, al primo de mi mamá creo que lo ví una sola vez y a sus hijos los conocí recién ahora. Fui con un poco de miedo, porque estaba planeando pasar unos días con parte de mi familia pero casi desconocida. Fue una sorpresa lo cómoda que me sentí y lo bien que la pasé allá.
Me llevaron a pasear por la ciudad (que es bastante chiquita y está sobre montañas lo que hace que la vista sea preciosa) y por los alrededores. Ale, mi primo - tercero sería? - me sacó a pasear con sus amigos y estuve en la playa de Haifa, en Kiryat Bialik de vuelta, en Kiryat Iam y en Kiryat Tivón. Tuve cenas familiares muy bonitas y también salí de noche. Conocí a un par de argentinos que habían hecho aliá y fui a la playa de noche ♥, a un bowling, a un barcito frente al mar y a un parque para perros. Hablé mucho con mi tía abuela, la adoro; discutí sobre política y estilos de vida en Argentina e Israel con Ale y Enrique y vi las fotos del casamiento de Shoshi, una diosa. Me sentí muy en casa, muy en familia, muy bien. Es muy lindo saber que tenés parientes que puede ser que no veas siempre, pero que se preocupan por vos y esperan que vuelvas a su casa pronto.
Me llevaron a pasear por la ciudad (que es bastante chiquita y está sobre montañas lo que hace que la vista sea preciosa) y por los alrededores. Ale, mi primo - tercero sería? - me sacó a pasear con sus amigos y estuve en la playa de Haifa, en Kiryat Bialik de vuelta, en Kiryat Iam y en Kiryat Tivón. Tuve cenas familiares muy bonitas y también salí de noche. Conocí a un par de argentinos que habían hecho aliá y fui a la playa de noche ♥, a un bowling, a un barcito frente al mar y a un parque para perros. Hablé mucho con mi tía abuela, la adoro; discutí sobre política y estilos de vida en Argentina e Israel con Ale y Enrique y vi las fotos del casamiento de Shoshi, una diosa. Me sentí muy en casa, muy en familia, muy bien. Es muy lindo saber que tenés parientes que puede ser que no veas siempre, pero que se preocupan por vos y esperan que vuelvas a su casa pronto.
Primeros días en Medinat Israel - Las Krayot
Los primeros días los pasé en las Kraiot, Kiriat Bialik para ser exacta. Es una ciudad bastante chiquita pero muy bien cuidada. Suelen conocerse todos o tener algún conocido que los relaciona y hay muchos argentinos. Salí por el centro de Bialik y de las ciudades cercanas, conocí un pool medio antro en Naharia, estuve en la casa de amigos de Lale en Kiriat Yam, anduve por la playa, fui a un "al haesh" (fogón o asado) en la playa - de más está decir que para cualquier argentino o latinoamericano es un insulto a la palabra asado llamar de esta forma a un fueguito pequeño con unas salchichas y unas hamburguesitas, pero bueno -, fui a comer pizza - otra cosa incomparable la versión argentina - y al shopping El Kirion que es súper lindo y no se puede entender como algo tan cool está en una ciudad tan chica.
Dormí una noche en la casa de Den, una amiga de la primaria que volví a ver hace unos años cuando visitó Argentina. La madre no podía creer lo que había crecido, jaja. Es muy extraño ver gente que hace años que no ves pero que hablaste durante ese tiempo. Fue muy bonito.
El segundo día acá tuve que viajar sola a Tel Aviv para tener una reunión con los de mi programa, Lej Lejá (a todo israelí le da gracia el nombre porque significa "ANDATE", pero es un pasuk de la torá, es lo que le dice D's a Abraham "Andate de tu tierra para ir a la tierra que te mostraré"). En fin... bondi - tren - bondi y llegué perfecta. Felicidad absoluta de haberme guiado y poder preguntar algunas cosas en hebreo a la gente :) Desde ese día me di cuenta que me ubicaba mejor acá que en Buenos Aires. Es que los carteles de los colectivos dicen de dónde a dónde van y cuando estás arriba te dice cuál es la siguiente estación. Igual con los trenes. Si no sabés hebreo, creo que no te sirve para nada, pero bue. Otro día más vine para Tel Aviv a un taller de payasos médicos. Ahí vi por primera vez a otra gente del plan y estuvo bueno. Aprendimos a hacer algunas figuras con globos, algún truquito de magia e intentamos hacer impro (unas pibas hicieron uno genial de Titanic, mi grupo bue... quedamos en el intento de una propaganda chota).
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Retomando... Mi llegada a Israel
Es difícil ir y volver en el tiempo e intentar no olvidarse nada de un viaje. Todos me decían "mantené un diario de viaje, después te olvidás de muchas cosas... vas a agradecer haber escrito todo". Bueno, fui anotando palabras claves de cada día para tener más o menos las cosas frescas, pero es difícil recordar todo con detalles. Lo intentaré, mientras suena en mi pc Pimpinela y miro mi cuadernito de anotaciones, que coincide con el del ulpán, las clases del profesorado y recetario.
Para llegar a Israel me tuve que tomar tres aviones: De Jacksonville a Miami, de Miami a New York y desde ahí hasta Tel Aviv. Me volví loca en Nueva York para encontrar mis valijas cuando bajé del avión, pero lo superé. El primer avión era como un bondi, muy chiquito, se sentía todo. Una hora de vuelo bastante extraña, pero dormí gran parte porque era muy temprano. Me revisaron en todos los aeropuertos y debo tener cara de sospechosa, porque me hacían poner las dos manos para tomar huellas y ese tipo de cosas, cuando a mi hermano a la ida sólo le pedían una. En fin... Después de muchas horas de vuelo, que no estuvieron mal pero me cansaron un poco, pisé suelo israelí.
Mi cara de felicidad cuando entré al aeropuerto... inexplicable. Me encanta ver carteles en hebreo, señales de IETZIÁ en vez de EXIT, carteles de BRUJIM ABAIM y el tipo de inmigración hablándome en hebreo. Hermoso. Me fue a buscar Lale, una amiga de la combi de la primaria, con quien nunca perdí contacto desde mis ocho años, pero tampoco la había visto en más de diez años. Mi primer desayuno fue uno auténtico israelí: ensalada, atún, pan con quesos preparados, medialunas con chocolate, jalva, javitá (huevo revuelto) y un café. Sí, así desayunan si vas a un bar y pedís una "arujat boker". Después viajé en tren que es una preciosura: asientos bonitos, aire acondicionado, mesita entre los asientos... hasta enchufes para cargar tu celular. Ah, y tienen dos pisos. Una locura. (El precio un poco subidito, claramente, para lo que es Argentina al menos... pero es taaaan lindo!!). Esa fue mi bienvenida a Israel :)
Para llegar a Israel me tuve que tomar tres aviones: De Jacksonville a Miami, de Miami a New York y desde ahí hasta Tel Aviv. Me volví loca en Nueva York para encontrar mis valijas cuando bajé del avión, pero lo superé. El primer avión era como un bondi, muy chiquito, se sentía todo. Una hora de vuelo bastante extraña, pero dormí gran parte porque era muy temprano. Me revisaron en todos los aeropuertos y debo tener cara de sospechosa, porque me hacían poner las dos manos para tomar huellas y ese tipo de cosas, cuando a mi hermano a la ida sólo le pedían una. En fin... Después de muchas horas de vuelo, que no estuvieron mal pero me cansaron un poco, pisé suelo israelí.
Mi cara de felicidad cuando entré al aeropuerto... inexplicable. Me encanta ver carteles en hebreo, señales de IETZIÁ en vez de EXIT, carteles de BRUJIM ABAIM y el tipo de inmigración hablándome en hebreo. Hermoso. Me fue a buscar Lale, una amiga de la combi de la primaria, con quien nunca perdí contacto desde mis ocho años, pero tampoco la había visto en más de diez años. Mi primer desayuno fue uno auténtico israelí: ensalada, atún, pan con quesos preparados, medialunas con chocolate, jalva, javitá (huevo revuelto) y un café. Sí, así desayunan si vas a un bar y pedís una "arujat boker". Después viajé en tren que es una preciosura: asientos bonitos, aire acondicionado, mesita entre los asientos... hasta enchufes para cargar tu celular. Ah, y tienen dos pisos. Una locura. (El precio un poco subidito, claramente, para lo que es Argentina al menos... pero es taaaan lindo!!). Esa fue mi bienvenida a Israel :)
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jueves, 15 de noviembre de 2012
Interrumpimos esta transmisión...
Tengo que ponerme al día con mi mes en Israel. Pero antes de eso, que me va a llevar un rato, quería decirle a todos que estoy bien, que estoy lejos de la zona conflictiva y que la gente acá está tranquila en general. Nosotros los que venimos de afuera no lo tomamos como tan normal pero está todo bien. Gracias a todos por preocuparse :)
martes, 9 de octubre de 2012
Paseos
Fui con mi hermano y mi tío a San Agustín, un pueblito muy bonito y con mucha historia y paseamos por un museo que era un fuerte donde pasaron españoles, ingleses y estadounidenses. Mamá estaría orgullosa de tanto interés mío por la historia. La verdad es que estaba muy interesante.
También fuimos a otro pueblito, donde están los restos de las casas (si es que así se los puede llamar) de los esclavos negros que fueron trayendo al país. Otro lugar muy interesante aunque también bastante triste.
Durante nuestros días en Jacksonville, muy pocos días estuvimos haciendo nada. Paseamos de un lado a otro, intentamos conocer todo lo que más pudimos. Estados Unidos me sorprendió bastante y para bien. Sacando el tema de la comida (me pudrí bastante de que todo sea frito y no haya variedad), tiene algo muy bonito que es que todos los negocios tienen su diseño y no son todas edificios blancos iguales. La ciudad tiene mucho color y eso está bueno. Obvio que intentan que todos consumamos todo el día y que está lleno de carteles con propagandas y negocios por doquier. Pero es muy diferente a como lo imaginaba.
También fuimos a otro pueblito, donde están los restos de las casas (si es que así se los puede llamar) de los esclavos negros que fueron trayendo al país. Otro lugar muy interesante aunque también bastante triste.
Durante nuestros días en Jacksonville, muy pocos días estuvimos haciendo nada. Paseamos de un lado a otro, intentamos conocer todo lo que más pudimos. Estados Unidos me sorprendió bastante y para bien. Sacando el tema de la comida (me pudrí bastante de que todo sea frito y no haya variedad), tiene algo muy bonito que es que todos los negocios tienen su diseño y no son todas edificios blancos iguales. La ciudad tiene mucho color y eso está bueno. Obvio que intentan que todos consumamos todo el día y que está lleno de carteles con propagandas y negocios por doquier. Pero es muy diferente a como lo imaginaba.
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viernes, 5 de octubre de 2012
Let the magic begin
- Juegos mejor hechos: Los Simpson, el hombre araña.
- Juegos más impresionantes: Todas las montañas rusas, la de Jurassic Park no fue tan wow como montaña pero me cagué de risa.
- Juego más mojado: El de Popeye. Quedé empapanada.
- Lugar más mágico: Isla de Harry Potter.
- Lo que más me gustó, sacando los juegos: La deco de los restaurants =D
Disney es algo totalmente diferente, pero sigue siendo mágico. No es tan divertido como Universal, es más chuchi. Fui al parque más tradicional, porque todo no se podía. Magic Kingdom es realmente mágico. Me sentí una nena pero sonreí mucho al ver a todos los personajes bailando entre medio del parque y fui muy feliz con mi foto con Mickey Mouse. Jodí más yo que mi prima por ir a verlo, soy un desastre, jajaja. También paseamos por el centro de Disney, fuera del parque, al otro día. Ahí mi tío me regaló un Mickey Mouse en Blanco y negro que está en mi placard al lado mío y en las fotos de mi celular. Es muy tierno, muy genial :)
- Atracción preferida: Shrek 4, cine 4D
- Juego más impresionante: Montaña rusa del futuro
- Momento más mágico: Shows con todos los personajes
- Lo que más me gustó sacando los juegos: La decoración del parque que lo hace un lugar mágico, realmente.
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jueves, 27 de septiembre de 2012
En Jacksonville
Después del templo, que me chocó un poco por ser conservador pero dividir mujeres y hombres y siendo absolutamente toda la tefilá en hebreo con acento yanki, me encontré con mis primos. Ay, cómo los quiero! Nicole tiene 9, la había visto en el verano porque fue a Argentina y ahí la conocí. Alejandro tiene 12, no lo veía desde que tenía un año, cuando todavía vivían en Buenos Aires. Son un amor los dos y hablan español por suerte :)
Mi ayuno lo rompí con un excelente asado en familia. Felicidad absoluta de estar todos juntos. En los días que siguieron, fui a hacer compras en los Outlets, fuimos a caminar por la playa de Jacksonville, conocimos la ciudad y jugamos con mis primos. Charlé mucho con mi tío y disfruté al máximo de estar con esa parte de la familia que no tengo siempre a mano.
Mi ayuno lo rompí con un excelente asado en familia. Felicidad absoluta de estar todos juntos. En los días que siguieron, fui a hacer compras en los Outlets, fuimos a caminar por la playa de Jacksonville, conocimos la ciudad y jugamos con mis primos. Charlé mucho con mi tío y disfruté al máximo de estar con esa parte de la familia que no tengo siempre a mano.
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miércoles, 26 de septiembre de 2012
Crucero
En nuestra última mañana en Miami, quisimos hacernos los capos y desayunar en el hotel que tenía Buffet. Resultó que no estaba incluído y salía 12 dólares por persona. Nos queríamos MA-TAR. Boludos por no preguntar antes de comer, lo sabemos.
Desde el hotel fuimos hacia el crucero a las Bahamas. Muy bonito el barco. En el piso de arriba almorzamos escuchando música a todo volumen y viendo a algunos valientes dentro de la pileta que era totalmente transparente. Se veían las piernas y panzas de todo, muy gracioso y muy de película. Casi todos los que servían eran extranjeros y se veía mucho latino dando vuelta. A la noche cenamos en uno de los restaurants, que era casual. Muy rica la comida y muy bonito el lugar. Después de cenar fuimos a ver un show que tenía a una mina cantando con diferentes voces y un flaco haciendo cosas de circo muy grosas.
A la mañana siguiente, desayunamos y nos bajamos en LAS BAHAMAS!! Lugar casi paradisíaco. Si la playa de Keywest era transparente, esto ya no sé cómo describirlo. Anduvimos en el mar y caminando por la playa y ferias (que todas vendían lo mismo, absolutamente todos los puestos iguales). Me quemé absolutamente toda (Hoy, un mes después, sigo negrita) y me insolé, como era de esperarse. Cenamos en un restaurant más fino y formal, había que ir vestido de gala. No lo disfruté a pleno porque me sentía mal, pero estaba hermoso y la comida era increíble.
Esa noche empezó Iom Kipur, así que habíamos cenado en el primer turno, a las 6, para que yo empiece el ayuno. A la mañana siguiente emprendimos viaje a Jacksonville, donde vive mi tío y me dejó en el templo hasta casi el final del día.
Esa noche empezó Iom Kipur, así que habíamos cenado en el primer turno, a las 6, para que yo empiece el ayuno. A la mañana siguiente emprendimos viaje a Jacksonville, donde vive mi tío y me dejó en el templo hasta casi el final del día.
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domingo, 23 de septiembre de 2012
Miami y Key West
Los primeros días dormimos en un hotel en Miami, muy bonito. Estuvimos paseando por el centro de día y fuimos también a una zona de barcitos frente a la playa de noche. Bien de película, bien cool y bien rico nuestro jugo sin alcohol (para USA, somos menores). Volvimos al hotel en bici (una onda las de Macri pero pagas), muy buena onda.
Desde Miami viajamos a Key West, una ciudad cercana que está en la punta de la Florida. Antes de ir para allá, pasamos por unos negocios de Miami. Me compré un nuevo celular (ahora soy del grupo de dueños de smart-phones :P) y una planchita.
Después de dos horas de viaje en auto, llegamos a Key West. La playa es súper increíble, arena híper blanca y agua transparente. Se ve abajo todo: peces, plantas, tus propias manos en alta definición. Precioso. Estuvimos un rato metidos en el mar y después recorrimos la ciudad, que es bien playera. Al lado del puerto probamos con mi hermano leche de coco, que no gustó para nada, pero tiene onda tomarlo en el coco jaja.
Pasamos por el punto más cerca de Cuba que tiene los Estados Unidos, que tiene un barril gigante que lo prueba. Había un par de israelíes sacándose fotos. Raro, me persiguen jajaja. Volvimos bien de noche, cenamos en Mc, de los únicos lugares abiertos toda la noche (los estadounidenses cenan temprano, entonces todo cierra temprano) y volvimos para el hotel para pasar nuestra última noche en Miami.
Desde Miami viajamos a Key West, una ciudad cercana que está en la punta de la Florida. Antes de ir para allá, pasamos por unos negocios de Miami. Me compré un nuevo celular (ahora soy del grupo de dueños de smart-phones :P) y una planchita.
Pasamos por el punto más cerca de Cuba que tiene los Estados Unidos, que tiene un barril gigante que lo prueba. Había un par de israelíes sacándose fotos. Raro, me persiguen jajaja. Volvimos bien de noche, cenamos en Mc, de los únicos lugares abiertos toda la noche (los estadounidenses cenan temprano, entonces todo cierra temprano) y volvimos para el hotel para pasar nuestra última noche en Miami.
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sábado, 22 de septiembre de 2012
Partiendo de Buenos Aires
El día del aeropuerto fue bastante corrido y extraño. Tuve un par de días de estar muy nerviosa, corriendo y sin dormir y el último no fue la excepción. Me acosté a las 6 am, me desperté a las 10 y terminé la valija. Despedí a mi bobe, comí carne y flan con dulce de leche para no extrañarlo estos meses y corrí al aeropuerto. Todos los vuelos salían perfecto, menos el nuestro... a lo último corrimos a full porque creímos que iban a avisar cuándo abordar y no lo hicieron.
El avión era bastante incómodo, pero se le pone onda... al menos la comida era rica. Viajé separada de mi hermano y él bajó primero en la escala de Brasil. Casi muero cuando me bajé del micrito que te llevaba desde el avión hasta el aeropuerto y no lo vi. Había seguido a la gente que hacía conexiones y no se quedó esperándome como habíamos pactado. Hasta que no lo vi, mi corazón dejó de latir prácticamente. Pero bueno, sacando eso...todo anduvo bien. El segundo viaje fue un poco mejor, volví a cenar porque también daban cena jaja y ví un par de series.
Fue raro bajar en Estados Unidos y ver a mi tío esperándonos. Fuimos a desayunar a Burger King (donde venden tanta comida en el desayuno que es increíble...) y después empezamos a recorrer Miami. Hermosa ciudad, muy lindos negocios, mucho verde, muy difícil de recordar dónde quedó el auto porque todas las calles se llaman igual, pero bueno... Ese fue el principio de mi viaje :)
El avión era bastante incómodo, pero se le pone onda... al menos la comida era rica. Viajé separada de mi hermano y él bajó primero en la escala de Brasil. Casi muero cuando me bajé del micrito que te llevaba desde el avión hasta el aeropuerto y no lo vi. Había seguido a la gente que hacía conexiones y no se quedó esperándome como habíamos pactado. Hasta que no lo vi, mi corazón dejó de latir prácticamente. Pero bueno, sacando eso...todo anduvo bien. El segundo viaje fue un poco mejor, volví a cenar porque también daban cena jaja y ví un par de series.
Fue raro bajar en Estados Unidos y ver a mi tío esperándonos. Fuimos a desayunar a Burger King (donde venden tanta comida en el desayuno que es increíble...) y después empezamos a recorrer Miami. Hermosa ciudad, muy lindos negocios, mucho verde, muy difícil de recordar dónde quedó el auto porque todas las calles se llaman igual, pero bueno... Ese fue el principio de mi viaje :)
viernes, 21 de septiembre de 2012
Bienvenidos
La idea de este blog era que tenga 176 entradas, una por día. Es un intento de diario, para yo misma poder recordar todo lo que hice en el viaje... y si alguien quiere leerlo, está invitado a saber qué pasa en mi vida :) Claramente, después de casi dos meses de viaje, me di cuenta de que no voy a ponerme a escribir todos los días. Así que cuando pueda iré subiendo las cosas...
Las primeras cosas las escribí en Estados Unidos pero no lo terminé publicando. Después me fui anotando en un papelito items importantes de Israel. Me daba un poco de fiaca empezar porque tenía que ponerme al día. Pero ahora que ya empecé, supongo que postearé más seguido.
No me envidien mucho y comenten lo que deseen :) Bienvenidos a mi viaje!
Las primeras cosas las escribí en Estados Unidos pero no lo terminé publicando. Después me fui anotando en un papelito items importantes de Israel. Me daba un poco de fiaca empezar porque tenía que ponerme al día. Pero ahora que ya empecé, supongo que postearé más seguido.
No me envidien mucho y comenten lo que deseen :) Bienvenidos a mi viaje!
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