Cada día me fui encariñando más con Miriam y Nisim y ellos conmigo. Son de lo más dulce que hay en este mundo. Se re preocupan porque coma bien, me sienta bien, esté cómoda. Nisim no para de decirme que no tiene que preguntar él que quiero, que tengo que tener confianza y agarrar las cosas o preguntar dónde están. Tenía planeado quedarme tres días... me quedé toda la semana y después del fin de semana que pasé fuera, volví a su casa. Y ahora estoy yendo casi todos los shabatot.
En Netanya también vive Liora, la hermana de Miriam con su marido. Ella habla español, él no. Y sus hijos, un poquito. Estuve en una cena de shabat con ellos y estuvo muy bonito. También organizaron una juntada familiar y conocí a casi todos los hijos y nietos de Miriam y Liora. Muy lindo :)
Durante los días de conflicto, ambas primas de papá me llamaron para ver cómo me sentía, como estaba y para invitarme a pasar tiempo con ellos. Saben que no me iba a pasar nada, no me estaban preguntando si estaba herida porque sabían que no; la pregunta era si estaba nerviosa, preocupada, alterada o asustada. Al principio obvio que me asusté, pero después me tranquilicé porque vi a todos tan tranquilos... Igual eso es un capítulo a parte, lo que quería dejar sentado acá es que no son el vínculo más cercano familiar, son primos de mi papá... pero me hacen sentir tan querida, como si fuese que nos vimos toda la vida :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario