Januca se vive bastante diferente en Israel. En vez de estar lleno de negocios con papá Noel y lucesitas para el arbolito, en Tel Aviv se ven panaderías llenas de Sufganiot (como bolas de fraile pero con diferentes rellenos y bañados) y los negocios con "Promociones de Januca". En lugares públicos se pueden ver Janukiot grandes y si vas a un shopping o al shuk a la tarde/noche empezás a ver todos los negocios con janukiot chiquitas encendidas, generalmente acompañados por un grupo de jóvenes de Jabad que pasan negocio por negocio a encender las velas y hacer las bendiciones.
Está lleno de cosas especiales por Januca, pero desgraciadamente la mayoría son obras para chicos, así que mucho no pude hacer. Sí fui a un encendido de velas en una plaza donde después de prenderlas, empezaron a cantar y todos a bailar (los hombres, porque eran de Jabad, pero bueno).
En el ulpán tuvimos una actividad especial donde cantamos, comimos, jugamos y me gané un par de moneditas de chocolate gracias a mi educación judía que me hizo saber mucho de la festividad jaja. El jueves fuimos con mi plan a un paseo por Ierushalaim donde vimos diferentes janukiot. Es increíble la cantidad que había! Casi todas las casas tenían por lo menos una y la mayoría no eran con velas de parafina sino con aceite, por lo que aunque era tarde seguía todo encendido. Las calles también tienen lucesitas al estilo navideñas pero en vez de arbolitos se ve la figura de una janukia. También había un par de religiosos regalando golosinas en el medio de la calle. Había muchos turistas (extranjeros e israelíes) paseando como nosotros, sobre todo entre los barrios más religiosos, para ver cómo se veían todas las velas encendidas. Cuando llegamos al kotel, empezamos a ver muchos camiones de Jabad con Janukiot enormes y música al estilo "Mashiaj, Mashiaj" a todo volúmen. Esos mismos aparecen por las calles de Tel Aviv a eso de las 7 de la tarde. Acá nadie se olvida de esta festividad.
Navidad también se vive muy diferente a Argentina. Lo pasé en Ierushalaim con tres amigas, una de las cuales festeja Navidad. En la ciudad vieja, como hay un barrio armenio y otro cristiano, había algo de decoración con luces y algunos arbolitos, pero en el resto de la ciudad no se ve casi nada. Solo algunos negocios vendían gorritos navideños y decoración roja y blanca, pero a la noche del 24 se llenó el lugar de gente usándolos.
El 24, después de hacer algunas compras en el Shuk, fuimos a conocer la iglesia del Santo Sepulcro de día y de noche entramos a la Christ Church, en el barrio armenio, donde escuché por primera vez en vivo y en directo villancicos navideños en una iglesia. Muy bonito. Después fuimos a cenar a un restaurant árabe cristiano, nos atendió toda la familia (éramos los únicos clientes a la 1 de la madrugada). Al otro día paseamos por el Shuk de la ciudad nueva de Ierushalaim y volvimos a Tel Aviv (los planes dictaban otra cosa, la idea era ir a Masada, Mar Muerto y a dormir con los beduinos, pero hubieron problemas técnicos).
En fin... fue como el mundo del revés para mí, acostumbrada a ver mucho papá noel y poca janukiá. Pero se sintió bien :)
Navidad también se vive muy diferente a Argentina. Lo pasé en Ierushalaim con tres amigas, una de las cuales festeja Navidad. En la ciudad vieja, como hay un barrio armenio y otro cristiano, había algo de decoración con luces y algunos arbolitos, pero en el resto de la ciudad no se ve casi nada. Solo algunos negocios vendían gorritos navideños y decoración roja y blanca, pero a la noche del 24 se llenó el lugar de gente usándolos.
El 24, después de hacer algunas compras en el Shuk, fuimos a conocer la iglesia del Santo Sepulcro de día y de noche entramos a la Christ Church, en el barrio armenio, donde escuché por primera vez en vivo y en directo villancicos navideños en una iglesia. Muy bonito. Después fuimos a cenar a un restaurant árabe cristiano, nos atendió toda la familia (éramos los únicos clientes a la 1 de la madrugada). Al otro día paseamos por el Shuk de la ciudad nueva de Ierushalaim y volvimos a Tel Aviv (los planes dictaban otra cosa, la idea era ir a Masada, Mar Muerto y a dormir con los beduinos, pero hubieron problemas técnicos).
En fin... fue como el mundo del revés para mí, acostumbrada a ver mucho papá noel y poca janukiá. Pero se sintió bien :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario