Hoy se cumplen tres meses desde mi venida a Israel. Me quedan dos meses más. Es extraño, siempre lo hablamos con la gente del plan, que para unas vacaciones normales un mes o dos es un montón y haciendo el plan cuenta como nada. Más aún que en mi caso, me quedan 20 días en el depto y después voy a pasear entre familiares y amigos y después con mi hermano, por lo que me quedan sólo veinte días de "vida normal".
¿En qué consiste mi vida normal? Ulpán dos veces por semana (que me sigue encantando, pero termina el 23 así que ya queda re poquito), ir al centro (donde tengo ya 5 alumnos... uno al que ayudo a escribir mejor, otro al que le estoy enseñando a escribir y leer y tres hermanos que son árabes y no saben hebreo ni mucho inglés que los ayudo a incorporar vocabulario y a aprender de a poco el idioma), cocinar, limpiar, hacer las compras, etc. En Tel Aviv tengo una vida de ciudadana común y corriente, hago todo lo que se tiene que hacer en una casa (o le pongo onda al menos jajaj), estoy muy tranquila y muy contenta. Salgo a caminar por la playa o por ahí (ahora que hace tanto frío no mucho), empecé ahora a hacer lista de museos para ir, charlo y paso el rato con mi roommate que es lo más y ese tipo de cosas... en Buenos Aires no me salía estar así tranquila sin llenarme de cosas, acá me lo permito y me vino muy bien.
Voy al templo los viernes siempre que puedo, hace dos semanas fui un sábado y esta semana voy a leer una aliá :). Los fines de semana a veces voy a Netanya con la flia, uno lo pasé con Lale (mi amiga de Argentina) en su nueva casa y con Smadar (hija de la prima de papá) en Haifa y algunos me quedé con mis amigas. Salí algunas veces, no tanto como espera la gente cuando escucha que vivo en Tel Aviv (los israelíes no comprenden que en Buenos Aires tenemos 10 veces más opciones jajaj).
Lo que me queda en Tel Aviv lo pienso aprovechar para recorrer los lugares que no fui y esta semana seguramente me vaya al norte, después tengo pendiente Yad Vashem y un par de lugares más. A otros ya iré con mi hermano cuando venga.
Pasó más de la mitad, como un rayo. Y supongo que lo que queda pasará más rápido aún. Estoy muy contenta de estar haciendo este viaje, aunque no todos los días sean perfectos y no sea todo color de rosas. Qué bueno que estoy acá :)
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